Senador de EE. UU. pide investigar aplicación rusa FaceApp

El líder de la minoría en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, solicitó al FBI y a la Comisión Federal de Comercio que realicen una investigación de seguridad nacional y privacidad sobre FaceApp, una aplicación de edición de fotos desarrollada en Rusia, en una carta, el miércoles.

La aplicación viral para teléfonos inteligentes, que ha visto una nueva oleada de popularidad debido a un filtro que envejece las fotos de las caras de los usuarios, requiere «un acceso completo e irrevocable a sus fotos y datos personales», que podría presentar «seguridad nacional y riesgos de privacidad para millones de personas». de ciudadanos estadounidenses «, dijo Schumer en su carta al director del FBI, Christopher Wray, y al presidente de la FTC, Joe Simons.

El Comité Nacional Demócrata también envió una alerta a los candidatos presidenciales del partido en 2020 el miércoles, advirtiéndoles que no usen la aplicación.

En el correo electrónico, visto por Reuters y reportado por primera vez por CNN, el jefe de seguridad de DNC, Bob Lord, también instó a las campañas presidenciales demócratas a eliminar la aplicación inmediatamente si ellos o su personal la han usado.

No hay evidencia de que FaceApp proporcione datos de usuario al gobierno ruso.

Los demócratas han invertido mucho en reforzar las defensas cibernéticas de los partidos luego de que las agencias de inteligencia de los Estados Unidos determinaron que Rusia utilizó el pirateo como parte de un esfuerzo para aumentar el apoyo a la campaña electoral de 2016 del presidente Donald Trump. Rusia ha negado repetidamente esas afirmaciones.

FaceApp, que fue desarrollada por Wireless Lab, una compañía con sede en San Petersburgo, dice en su sitio web que tiene más de 80 millones de usuarios activos. Su CEO, Yaroslav Goncharov, solía ser un ejecutivo de Yandex, ampliamente conocido como «Google de Rusia».

La aplicación, que se lanzó en 2017, apareció en los titulares en 2018 cuando eliminó sus «filtros étnicos» después de que los usuarios los condenaron por racistas.

Más recientemente, se ha enfrentado al escrutinio por parte del público sobre temas como no comunicar claramente que la aplicación carga imágenes en la nube en lugar de procesarlas localmente en el dispositivo de un usuario.

Día mundial del emoji: estos son los nuevos emoticonos que pronto ofrecerán Apple y Android

Este miércoles es el Día Mundial del Emoji y, para celebrarlo, Apple y Android dieron a conocer los nuevos emojis que estarán disponibles en los próximos meses.

Algunos de los nuevos emojis han sido diseñados para representar mejor a las personas con discapacidad, como el de un usuario de una silla de ruedas o el de una persona que usa bastón para caminar.

Los nuevos diseños, que fueron propuestos por primera vez el año pasado, incluyen también variaciones del tono de piel para el emoji de dos personas dándose la mano, así como animales como un flamenco y alimentos como un falafel y un gofre.

En total se han publicado una veintena, pero en los próximos meses vendrán otros nuevos. Todos estarán disponibles en el otoño boreal.

Las propuestas para los nuevos emojis fueron aceptadas por el Consorcio Unicode, que está a cargo de aprobarlos.

Apple ha asegurado que aunque los nuevos emojis no representan todas las formas posibles de la discapacidad, son un punto de partida para una mejor representación y diversidad.

Los nuevos emojis:

  • Un perro guía
  • Un hombre y una mujer andando con bastón
  • Un hombre y una mujer señalando que son sordos
  • Una oreja con audífono
  • Un hombre y una mujer en sillas de ruedas manuales y mecánicas
  • Un perro lazarillo
  • Un brazo prostético
  • Una pierna prostética
  • Variaciones de tono de piel para el emoji en el que dos personas se dan la mano
  • Un rostro bostezando
  • Animales: perezoso, mofeta, flamenco
  • Alimentos: ajo, gofre, falafel, mantequilla, cubito de hielo
  • Objetos: paracaídas, yo-yo, cometa
  • Ropa: chaleco de seguridad, traje de baño

El fallo de seguridad que permite a hackers modificar archivos enviados por WhatsApp y Telegram

Son conocidas por el cifrado de sus mensajes, sin embargo, expertos acaban de descubrir una vulnerabilidad en WhatsApp y Telegram en Android que puede comprometer los archivos enviados a través de ambas aplicaciones de mensajería.

Los investigadores de la firma de ciberseguridad Symantec dieron a conocer cómo hackers pueden utilizar un malware para alterar los archivos multimedia enviados a través de los servicios sin que los usuarios lo sepan.

Esta vulnerabilidad fue denominada «Media File Jacking«.

Por qué pasa en Android

La vulnerabilidad tiene lugar en el tiempo que pasa entre que los archivos multimedia recibidos a través de las aplicaciones se escriben en la memoria externa del smartphone y el momento en que se cargan en la interfaz del chat de la aplicación, explicó Symantec en su blog.

«Este lapso de tiempo crítico presenta una oportunidad para que actores malintencionados intervengan y manipulen los archivos multimedia sin el conocimiento del usuario».

Las aplicaciones en Android pueden almacenar archivos e información en dos ubicaciones: internexterna.

En el caso del almacenamiento interno, los archivos solo pueden ser accesibles a través de la propia aplicación, lo que impide a otras apps acceder a ellos.

Sin embargo, otras aplicaciones pueden acceder a los archivos guardados en el almacenamiento externo.

Según Android, «el almacenamiento interno es mejor cuando quiere estar seguro de que ni el usuario ni otras aplicaciones pueden acceder a tus archivos».

Por el contrario, «el almacenamiento externo es el mejor lugar para los archivos que no requieren restricciones de acceso y para los archivos que deseas compartir con otras aplicaciones o permitir al usuario acceder con una computadora».

WhatsApp guarda los archivos en el almacenamiento externo de forma predeterminada y Telegram lo hace cuando la función «Guardar en la galería» de la aplicación está activada.

Esto significa que si un usuario tiene o descarga una aplicación maliciosa con acceso al almacenamiento externo, esta podría utilizarse para acceder a los archivos multimedia de WhatsApp y Telegram, y manipularlos.

Por ejemplo, si un usuario recibe una foto en WhatsApp, el malware podría manipular la imagen sin que el receptor se dé cuenta.

Cómo protegerse

Para reducir el riesgo puedes desactivar el guardado automático de archivos en el almacenamiento externo tanto en WhatsApp como en Telegram.

En el caso de WhasApp, que lo hace automáticamente, tienes que ir al menú de Ajustes > ‘Chats’ y desactivar la opción ‘Visibilidad de archivos multimedia’.

En el caso de Telegram, el almacenamiento externo no está activado por defecto, pero si la tienes activada puedes ir a Ajustes > Ajustes de chat y desactivar la opción de ‘Guardar en galería’.

Symantec hizo varias recomendaciones a WhatsApp y Telegram de cambios en la validación y almacenamiento de archivos para corregir la vulnerabilidad.

Sin embargo, WhatsApp dijo que cambiar su sistema de almacenamiento limitaría la capacidad del servicio para compartir archivos multimedia e incluso podría introducir otros problemas de privacidad.

«WhatsApp ha analizado detenidamente este tema y es similar a preguntas anteriores sobre el almacenamiento de dispositivos móviles que afectan al ecosistema de aplicaciones», dijo WhatsApp a través de un comunicado.

«WhatsApp sigue las mejores prácticas actuales de los sistemas operativos para el almacenamiento de medios y espera poder ofrecer actualizaciones en línea con el desarrollo continuo de Android».

Telegram no se pronunció de manera inmediata al respecto.

Jóvenes de la Isla crean el «Uber cubano» que conecta a taxistas y pasajeros en La Habana

Los problemas que enfrentan los cubanos a la hora de coger un taxi podrían aliviarse con «Sube», una aplicación móvil creada por jóvenes programadores que permite a los pasajeros comunicarse con los taxistas, negociar rutas y costes de viaje.

«Pensamos una solución para facilitar el transporte a las personas. Este sistema conecta a los taxistas con los clientes», explicó Darien Gonzalez, creador de la app, a Reuters.

El lanzamiento de este «Uber cubano» coincidió con una creciente crisis de transporte en la Isla, ya que los taxistas estaban sujetos a las nuevas regulaciones gubernamentales para controlar las rutas, las tarifas y las compras de gasolina, lo que llevó a muchos taxistas a abandonar, cambiar sus rutas o aumentar los precios.

«Hace falta resolver el problema con los taxistas, poner una buena tarifa para ellos y así tener un buen servicio porque llegamos tarde a todos los sitios», lamentó Rosario González, residente de La Habana.

Sin embargo, el problema es que el pago a los taxistas debe realizarse en efectivo ya que transacciones en línea no existen en Cuba.

Un mes después de su lanzamiento unos 300 celulares han descargado la aplicación «Sube» o «Get In» en inglés.

«He usado la aplicación pocas veces, pero me ha gustado mucho porque me ha facilitado mucho las cosas. Pierdo menos tiempo. Hay personas en la calles que están esperando un taxi 40 minutos, y con esta app solo encendiendo los datos ya puedes acceder al taxi», explicó una usuaria.

Un ejemplo más de cómo la tecnología puede hacer la vida más fácil a los ciudadanos.

El viaje de Uber que costó casi US$10.000

Uber llegó al mercado de transporte en las principales ciudades del mundo como una alternativa más barata que el taxi.

Pero, más allá del precio, los usuarios de la plataforma se encontraron con una ventaja esencial en Uber que después replicaría su competencia.

Antes incluso de que el auto llegue a recogerte, ya sabes con anticipación cuál va a ser más o menosel precio del trayecto.

Es más, con esa información todavía tienes tiempo de anular el pedido si es que la cifra no te convence.

Una pesadilla

Sin embargo, esta ventaja se tornó en pesadilla para varios usuarios de Uber en Estados Unidos.

Un fallo técnico de la empresa acabó con facturas que en algunos casos fueron hasta 100 veces lo presupuestado en un inicio.

Uno de los afectados explicó en Twitter que a su mujer le hicieron un cargo en su tarjeta de crédito de casi US$10.000.

El viaje que debería haber costado US$96,72 fue al final de US$9.672.

Algunos de los cargos a clientes fueron tan altos que activaron las alertas de fraude de sus bancos.

Este problema con los pagos afectó supuestamente a los pasajeros en San Diego y Washington.

Uber dijo que el problema se solucionó rápidamente, pero se negó a decir cuántos de sus pasajeros se habían visto afectados por el error.

Otra usuaria de la compañía reportó que por un viaje corto que había realizado, Uber cargó a su tarjeta un importe de US$1.905 en lugar de los US$19,05 que debería haber sido.

Esto hizo que la tarjeta de su esposo alcanzara el límite de gasto precisamente el día de su cumpleaños.

Los casos se extendieron a más usuarios en las dos ciudades de Estados Unidos y casi todos los que contaron su problema en las redes sociales coinciden en que no existe una manera directa de contactar con Uber para informarle del problema.

«Hey uber. Le has cobrado a mi esposa US$$9.672 que estaba presupuestado en US$96,72, y no hay manera de ponerse en contacto con ustedes«., cuenta Aaron Himelman en la red social.

Uber dijo que entendía lo «frustrante» que había sido la falla para los pasajeros.

También aseguró que las tarifas se corregirían para que los pasajeros paguen solo el cargo anunciado sin tener que contactar a sus bancos.

Mark Smith, director de operaciones en el diario The Washington Post, quien se vio afectado por el problema técnico, dijo que la lección que extrajo de esta mala experiencia es que no hay que vincular una tarjeta de débito a una cuenta de Uber.

A diferencia de las tarjetas de crédito, en las de débito, al pagar con ellas, el dinero se retira de inmediato de una cuenta bancaria y puede tardar hasta un día en que se devuelva algún importe reclamado, dijo.

Abanderada de la «economía gig» (también conocida como economía colaborativa o economía de los freelancers), la compañía ha ido ganando cuota de mercado y enriqueciendo la experiencia con nuevos servicios para sus clientes.

El gigante del transporte se estrenó recientemente en Wall Street con una valoración de mercado cercana a los US$82.000 millones.

Una cifra menor de lo que inicialmente habían calculado los analistas.

Aunque la firma ha reportado pérdidas en los últimos años (US$9.000 millones en la última década), la oferta inicial de acciones en bolsa despertó el hambre de grandes y pequeños inversores.

Por qué la tecnología 5G hará más difícil perseguir a los criminales, según la policía

El internet móvil «superrápido 5G de quinta generación» podría convertirse sin querer en un aliado de los criminales.

Las fuerzas policiales europeas no están seguras de poder rastrear a los delincuentes de manera efectiva con el nuevo estándar de redes.

La advertencia que llega desde la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) afectará a los países que ya han desplegado la nueva tecnología y realiza la advertencia con miras a aquellos que lo harán próximamente.

El 5G se estrenó en mayo en Reino Unido y funciona en Corea del Sur y algunas partes de Estados Unidos desde abril, y promete un enorme salto en la capacidad de los teléfonos inteligentes.

A América Latina llegará el próximo año, con México, Perú y Ecuador a la cabeza, mientras otros países, como Brasil, deberán esperar hasta 2023.

En una entrevista con Reuters, la directora de Europol, el organismo que coordina los esfuerzos policiales de toda Europa, dijo que actualmente la institución carece de las mismas herramientas que tenían con las redes 4G y que permitían a la policía espiar a los delincuentes.

Catherine De Bolle, explicó que la vigilancia a través de las actuales redes de 4G había sido «una de las herramientas de investigación más relevantes«con las que contaban las fuerzas policiales y los cuerpos de seguridad.

El problema es que «las redes 5G hacen que el monitoreo de criminales sea mucho más difícil porque dispersan los datos en muchos elementos del sistema», afirmó.

El organismo de la industria móvil, la GSMA, dijo que esas afirmaciones le parecían «sorprendentes», ya que los delincuentes aún pueden ser rastreados legalmente a través del 5G.

Distintos cuerpos policiales se han unido a este debate.

Algunos creen que es demasiado tarde para garantizar que las herramientas de rastreo también se puedan utilizar con el 5G.

De Bolle añadió que las herramientas y técnicas desarrolladas para trabajar con 4G demostraron ser útiles para combatir las bandas criminales, pero también para localizar víctimas en los casos de secuestro.

Frente a ello, se están llevando a cabo conversaciones con empresas tecnológicas y gobiernos sobre cómo cerrar la brecha de vigilancia.

«El área en la que estamos trabajando y la evolución tecnológica a la que nos enfrentamos, con la que cuentan los criminales, es enorme», agregó.

La GSMA, que ayuda a coordinar el desarrollo de la tecnología móvil, dijo que la llegada del 5G no significaba que ahora los delincuentes no vayan a poder ser seguidos o interceptados.

«La industria móvil y cualquier persona involucrada en el desarrollo de 5G son muy conscientes de la necesidad de proporcionar acceso legal a las redes de telecomunicaciones cuando implementamos el 5G».

De Bolle habló con Reuters antes de la publicación de un informe de Europol sobre los peligros que las tecnologías futuras planteará al trabajo de la organización y los esfuerzos de las autoridades policiales para atrapar a los delincuentes.


Del “momento Sputnik” al “momento Huawei”: ¿se está quedando atrás Estados Unidos?

China, como en su día la URSS con el lanzamiento del Sputnik, parece estar disputando a Estados Unidos el liderazgo de la próxima revolución tecnológica. Los avances chinos en 5G –la quinta generación de telefonía móvil, que aumenta exponencialmente la velocidad de las telecomunicaciones y el volumen de información transferible, posibilitando con ello la sincronización de operaciones muy complejas– están poniendo al gigante asiático en situación de alcanzar la paridad tecnológica con EE.UU., objetivo que Beijing quiere lograr para 2035.

El pulso entre EE.UU. y China a raíz de Huawei ha mostrado de pronto al mundo la amplia penetración que esa empresa china está logrando en muchos países para desarrollar las conexiones 5G. Eso ha supuesto una sacudida en la percepción general, también entre muchos estadounidenses, sobre la posibilidad de que EE.UU. se esté quedando atrás.

Algo así ocurrió con el lanzamiento en 1957 del Sputnik , el primer satélite artificial, que situó a la URSS por delante en la carrera espacial con EE.UU. Ese primer paso en la conquista del espacio dado por el mayor rival de la Guerra Fría supuso para los estadounidenses una voz de alarma que alcanzó a toda la sociedad: en las escuelas se promovieron más las matemáticas y las ciencias y, al final de la cadena del conocimiento, en 1958 el presidente Dwight D. Eisenhower creó la NASA.

Esa reacción –la capacidad de toda una nación de volcarse en un objetivo, en cerrada disputa con un competidor– se conoció como el “momento Sputnik”. Fue una suerte de “despertar” y “ponerse las pilas”. El notable esfuerzo dio sus resultados y en 1969 el primer hombre pisó la Luna llevando la bandera de las barras y estrellas.

Mucho se ha debatido los últimos años sobre si Estados Unidos está o no en declive o si hemos ya pasado de un orden internacional unipolar a otro bipolar o multipolar. El ascenso de China lógicamente reduce el peso relativo de EE.UU. en el mundo: la economía estadounidense era en 1960 el 40% de la economía mundial; hoy supone el 24%, no porque no crezca, sino por el normal desarrollo de otros países. Además, hay que tener en cuenta que la situación de “superpotencia solitaria” alcanzada con el colapso de la URSS fue una excepcionalidad que difícilmente iba a prolongarse mucho en el tiempo.

En cualquier caso, EE.UU. sigue siendo la primera potencia: en el campo militar su superioridad será incuestionable por décadas y en el económico de momento no ha sido sobrepasado por China. Incluso demográficamente el tiempo juega a favor de EE.UU., que irá reduciendo la diferencia en población activa respecto a China, dado el mayor envejecimiento de la población de este país: la actual proporción de 5 a 1 a favor chino se reducirá al 3 a 1 hacia 2050.

Si el sistema de telefonía móvil 1G tuvo a la estadounidense Motorola como marca emblemática en la década de 1980, el cetro pasó en los 90 a la finlandesa Nokia con el 2G y en la década siguiente a la canadiense Blackberry con el 3G. Apple, con su iPhone, ha sido la marca dominante del 4G en la década en que estamos y Huawei aspira a ocupar ese puesto la próxima. Esa secuencia temporal muestra que EE.UU. estuvo en los comienzos de la innovación y que volvió a controlar el mercado cuando la telefonía móvil dio el salto cualitativo a los celulares inteligentes. Pero hoy, cuando va darse un salto aún mayor, podría perder su posición de liderazgo. De hecho, ninguna marca-país ha tenido un reinado permanente en este ámbito.

Washington puede querer combatir a Huawei en todos los frentes, pero ciertas acciones legales y la presión sobre países aliados para que restrinjan la actividad de la tecnológica china en sus territorios solo darán logros parciales. EE.UU. tiene que vencer a Huawei-China en el terreno tecnológico, y para eso debe sobreponerse como ocurrió ante el éxito ruso del Sputnik. Un “momento Huawei”, sin llegar a la psicosis, es necesario.

Al discutir sobre “declivismo” o de “nueva centuria americana”, según se juzgue de modo pesimista u optimista la marcha de EE.UU., se echa mano de estadísticas que muchas veces al ciudadano de a pie le resultan frías. Hablar de “momento Huawei”, en cambio, puede ser lo suficientemente sugerente –y amenazante– como para reactivar el talento científico y tecnológico que EE.UU. puede generar.

En 2011 tuvo un gran impacto el libro “That Used to Be Us” (Eso solíamos ser nosotros), del columnista del New York Times Thomas Friedman. Era una llamada precisamente a recobrar el liderazgo mundial dando respuesta a los retos planteados por nuestro tiempo. Que el título de ese libro se quede en una frase de alerta o sea la triste constatación de una realidad depende de los propios estadounidenses.